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Travesía Bosque: el bosque seco como aula viva

Niñas y niños de 5 a 10 años aprenden de artesanos, campesinos y del bosque seco mientras ayudan a restaurarlo en Barichara.

Niñas, niños y adultos siembran plántulas de árboles nativos en la tierra del bosque seco

“El territorio es nuestra gran aula viva.” Así lo resume Johana, maestra de Sueños del Bosque, cuando cuenta qué es Travesía Bosque: una experiencia vacacional para niñas y niños de 5 a 10 años que el equipo viene creando desde hace un año en Barichara, junto con las familias.

Aprender de quienes guardan la memoria

En Travesía Bosque el acompañamiento pedagógico respeta la etapa de cada niño, sus ritmos, sus necesidades y su capacidad de asombrarse. Por eso se aprende saliendo: visitando artesanos, campesinos y sabedores que conservan la memoria de Barichara, para conocer sus oficios, escuchar sus historias e inspirarse en su manera de habitar el territorio.

El diálogo entre generaciones es parte central del programa. Los saberes ancestrales no se presentan como algo del pasado, sino como una forma viva de entender el lugar donde los niños están creciendo.

El bosque como maestro

El gran maestro es el bosque seco tropical. Johana lo describe como una comunidad viva, donde el suelo, el agua, las plantas, los hongos, los insectos, los demás animales y las personas existen gracias a relaciones de interdependencia: se cuidan y se ayudan entre sí.

Por eso los niños no solo aprenden sobre el bosque: participan en procesos reales de restauración del bosque seco en la reserva Origen del Agua. Siembran, cuidan y vuelven. Con eso crece algo que no se enseña en un tablero: un vínculo afectivo con el lugar, ese deseo genuino de proteger lo que uno empieza a amar.

Las manos también aprenden

En Travesía Bosque las artes son el idioma con el que se cuenta lo vivido: el tejido, el modelado, la pintura, la música, el movimiento, la narración. Cada experiencia se vuelve una oportunidad para crear y expresarse. Y en ese hacer, dice Johana, los niños descubren que las manos también aprenden a esperar, a perseverar y a convertir los desafíos en aprendizaje.

Después de un año, Travesía Bosque ha tejido una comunidad intercultural de niñas, niños, familias, maestras y maestros que creen en una educación capaz de regenerar al mismo tiempo a las personas y a los territorios. Una nueva generación de guardianes del bosque seco está aprendiendo, literalmente, con las manos en la tierra.

Imagen: cuadro del video. Con Johana, maestra de Sueños del Bosque.


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